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16. LA LEY DEL SILENCIO

Semanas preelectorales. El ambiente se tensa y se carga de un plomo pesado, agónico y deprimente. El sistema político español ha heredado grandes vicios del franquismo. Uno de ellos, haber usado  el poder para transformar las instituciones públicas en agencias de colocación. Esto no es lo peor. Es más lamentable la impregnación política de la vida cotidiana. Todo lo organiza el Estado pero a través de siervos elegidos por su fidelidad al partido. Esto no llega a ser "La vida de los otros" pero no por falta de deseo sino de medios. No hay más que ver ciertos decretos que intentan controlar la propaganda política en los organismos públicos. Como si las instituciones no fuesen ya en muchos casos meros apéndices de las sedes de los partidos en el poder. La " nueva política", "el fin de la casta" no ha dado lugar a ningún cambio. Ha sido peor. Ahora hay más casta y los viejos partidos han reforzado más el control sobre quienes acceden a puestos de responsabilidad. 
Es agobiante cambiar unas palabras con amigos o conocidos o compañeros y notar que la conversación siempre deriva a lo mismo. Y a poco que te descuides ya tienes en el aire o bien la frase oportunista y gatuna del trepa o la ironía entre soez y amenazante del reyezuelo de turno que te advierte de las consecuencias si las cosas no salen como se espera...
La dependencia emocional de los trabajadores con respecto a ciertos partidos con los que han simpatizado en el pasado es terrible. Cuando vivir es lo contrario. Vivir es cambiar, es pegarle un tiro al pasado. Crecer es cambiar de ideas, lo verás... Pero no. Veo a gente entristecida y atemorizada por si alguien se entera ya no de lo que van a votar, sino ¡de lo que piensan! Esto es dramático. 
Yo soy poco gregario. Cada vez soporto menos los grupos, las rondallas y las corales. Como ya tengo experiencia pues lo voy llevando. Pero soy consciente del sufrimiento de mucha gente a la que se le ha vedado cualquier progresión personal por el hecho de no ser perro faldero. Estos meses tengo la sensación de que se está proyectando una versión interminable de La Ley del Silencio, esa joya de Elia Kazan que protagonizó Marlon Brando en 1954. Aún recuerdo aquella frase iniciática  "Aquí en los muelles todos somos sordos y mudos. Aunque estuvieran matándonos no podríamos chivarnos". Pues no. Esto ya no es así. Se acabó el feudalismo y la intimidación del político de turno. Por ejemplo, de aquel que llegó a decir que "fuera del sistema público hace mucho frío...", dando por hecho que lo público era de su propiedad. 
Hay que ser valientes. Sujetar a la Libertad por los hombros, suavemente, acariciarle las mejillas y susurrarle como Bogart a Bergman: "Aquí me tienes mirándote, chica". Hay que pensar en grande. ¿Por qué no? ¿Para qué queremos tanto macarra?







15. LLEGA EL ASMA

El domingo corrí la XI Media Maratón de León. La más concurrida y la más dura de todas. 1200 inscritos. Llegamos 1009. O sea, más de 190 abandonos, la menos concurrida en la llegada de todas.
Yo me lo pasé en grande. El día era espléndido. Correr por León es recorrer mi León. Volver a pisar La Candamia, La Palomera, Eras, los alrededores de la Catedral, el Burgo Nuevo y ese final que, gracias a Dios, pica cuesta abajo por La Corredera hasta que desembocas en la Plaza de Toros, sorteando quinquis del Rastro pero sabiendo que la meta del estadio Hispánico ya está a tiro. Sin embargo, fue mi peor carrera. Desde el primer kilómetro me sentí fatal. Aún hacía frío a las 10 de la mañana. Nunca me encontré bien. No encontré la pedalada, que dicen los ciclistas. Y poco a poco me fui quedando atrás. Pero como yo no sé abandonar ni rendirme, me uní a otro farolillo rojo y juntos llegamos al final. Fueron divertidos los últimos kilómetros. Pasábamos por Guzmán y me dice: "¿No me esprintarás ahora, eh?". Y yo, que veía aquella fuente llena de agua, le dije: "solo esprintaría para darme un baño en Guzmán". Estaba tan asfixiado que no podía ni con el alma, esa cosa que Punset dice que tenemos en el cerebro y que se serena cuando ves a los quinquis del Rastro recogiendo los puestos, señal de que la meta está muy cerca. 
Los quinquis son muy graciosos y solidarios con el dolor ajeno. Faltaban casi 8 kilómetros para llegar y había un andoba que parecía Michi Panero sentado en una silla en la Calle Ancha que nos iba diciendo: "¡Venga, campeones¡ ¡Ya está hecho¡ Ahora solo hay que controlar la respiración y llegáis !Control de respiración, respirad bien y llegáis¡". No le faltaba razón aunque su aspecto de haberse metido esa noche todo lo habido y por haber quitaba algo de legitimidad a su discurso. Pero se notaba que había estado en algún Proyecto Hombre o similar porque es donde se trabajan esas estrategias que unen el buen respirar con una vida en calma. 
Acabé como pude. Llegué a casa y no podía ni alentar. Iba a tener razón aquel merchero con aspiraciones de coach. Entre roncus, pitidos y sibilancias no podía respirar. Tuve que tomar Ventolín y todo se solucionó. Volví a ser yo. El oxígeno volvió a mi cerebro que es donde dice Punset que está el alma.
Hoy he consultado con mi neumólogo de cabecera. Haremos la prueba pertinente pero todo apunta a que tengo un asma " a frigore". O sea, desencadenada por el frío. ¡Tantos años sufriendo y sin saberlo¡
Al menos, pensé, es una enfermedad literaria. Muy proustiana. "Prefiero tener crisis y tenerte que no tenerlas y perderte", le escribió Proust a su madre, de quien nunca pudo separarse. La de cosas que aprende uno corriendo.







14. REIR Y LLORAR

La mañana del pasado domingo. Luminosa y clara. En la radio entrevistaban a Sabino Méndez, brillante músico, compositor y escritor. Cada día que pasa Sabino habla y escribe mejor. Ha leído mucho. Con Sabino tengo algo en común. Algo muy importante pero que no viene al cuento. El caso es que esa mañana le tocaba hablar de la amistad. Así, a bocajarro. A Sabino Méndez le preguntaron en Onda Cero por La Amistad. Como si fuera hablar del último libro de Houllebecq. 





Si hay un concepto que ha sufrido cambios con las redes sociales es el de amistad, concluyó Méndez. Con Facebook parece que uno tiene más amigos que nunca cuando puede que esté mas solo que jamás. Pero Sabino no se atrevió a decir si existe la amistad. Si se quedaba con Renard y su misantropía o con Montaigne y su devoción por hablar con La Boetie. Tal vez porque nadie puede desatar ese nudo. Pero, para buenos entendedores, Méndez recomendó una canción de Kiko Veneno: Reír y llorar. Y es que con los demás, en las relaciones personales siempre somos tan escasos, tan miserables.....que solo nos queda... reír o llorar....


13. DE UNA SOLEDAD MUY PARECIDA A LA FELICIDAD

En ese fascinante libro que es El fin del Homo sovieticus (2015), de Svetlana Aleksiévich (Nobel en 2015) hay un monólogo entre la autora y una joven ejecutiva llamada Alisa Z. Son los años noventa. La URSS ha caído y las reformas de Yeltsin han fracasado. Rusia es un caos total. Gente enriquecida hasta el oprobio convive con habitantes de barrios periféricos a quienes llegar al final del día les sigue costando tanto como el poder salía del Kremlin.
Alisa es hija de un matrimonio de intelectuales disidentes, educada con las mejores lecturas. Alisa quiere a sus padres pero le horroriza recordar ese mundo del que ya no pueden escaparse: el mundo del fracaso, del imposible socialismo con rostro humano. Desde los 22 años en que acabó la carrera de Periodismo, Alisa se impuso la tarea de no ser como sus padres y de coserse a todo aquel que estuviera sentado sobre un saco de oro, sin importar raza, edad ni otra condición. Su única meta es el lujo, la comodidad que proporciona el sistema capitalista a quien flota entre dólares o euros



Alisa ha sido feliz pero está sola. Sus relaciones con los hombres han sido complicadas y se ha blindado contra el amor. Se enamoró una vez, locamente, hasta los huesos, perdidamente, de un hombre casado con quien fue feliz pero que se fue cuando supo que Alisa esperaba una hija. Entonces Alisa descubrió la soledad. Y, en un giro casi copernicano a la sentimentalidad contemporánea, descubrió que la soledad era muy parecida a la felicidad. Que la soledad ya no era patrimonio de los pobres, de los tristes o de los desgraciados. Que ya nadie podría escribir como Nietszche aquella frase tan llena de narcisismo, tan impostada: "Nosotros, los solitarios..." o la memez benedettiana de la "soledad tan concurrida...".








Hace dos años que la actriz Patricia Jacas descubrió el monólogo de Alisa y comenzó a memorizarlo palabra a palabra. Un día decidió representarlo para sus amigos en una soirée privada. Y fue un éxito. Desde entonces, un par de fines de semana al mes y en cualquier lugar de España, Patricia Jacas se sube a las tablas de un escenario mínimo y austero para que Alisa Z, la mujer que con su fortaleza hizo de la felicidad una gozada, se encarne en ella. Como en el teatro de Chejov, como ahora hace Annette Bening en La gaviota, sobre el escenario pasan muy pocas cosas. Si acaso, la vida cotidiana, que fluye al ritmo de la ceremonia del té que se prepara en el samovar al fondo de la sala. Pero el interior de Alisa es una tormenta desatada: " ¿Qué es ahora la felicidad? Ahora los solitarios son personas de éxito". "Ahora la soledad se parece mucho a la felicidad", susurra para abrochar el discurso final la actriz Patricia Jacas. Una formidable tarde de teatro. No se la pierdan.








12. HAPPINESS IN THE USA

Escuché la entrevista que hacen tiempo le hizo Manuel Sollo en Biblioteca Pública (RNE) a Manuel Vilas, a propósito de  "América", un gran libro que fuimos conociendo por las crónicas que Vilas publicaba en ABC Cultural mientras vivía en Des Moines, Iowa. 





Hay afirmaciones interesantes pero sobresalen las que hacen referencia al precio de la felicidad en USA. Sostiene Vilas que el antiamericanismo europeo tiene una idea muy errónea de lo que es vivir en Estados Unidos. Para Vilas, "si en algún lugar del mundo la redención del proletariado ha sido posible, ese lugar está en Estados Unidos". Explica Vilas que las cosas que a un hombre le importan para ser feliz, son muy baratas en USA. Son muy baratas las casas, los coches, la gasolina, la comida, las habitaciones de los hoteles, etc..."La felicidad puede ser barata", dice Vilas, atacando el tópico que presupone que a la felicidad solo se accede si tienes unos cuantos millones de dólares y que el capitalismo, mata. Como la familia del segundo derecha. 

11. UN VALS DE ESTOCADAS





El delantero y el defensa han corrido unos cuantos metros forcejeando hombro contra hombro. Alex Gallar, el hombre de blanco, ha sido más rápido y más listo. El agarrón del defensa no ha sido suficiente. La foto de Jesús F Salvadores nos muestra el premio. Ese toque con el interior del delantero, acariciando el balón para que se vaya lejos del alcance del portero que se le viene encima y acabe en las redes de la portería. La vida es eso que decía Gimferrer: "un vals de estocadas". Hasta la bola.

10. CIUDADANO ILUSTRE

El escritor se surge de la combinación de una pluma, un papel y enorrrrrmeee dosis de vanidad. El Ciudadano Ilustre proclama que no hay una Verdad sino una versión de los hechos que se impone sobre otras. Una pena. Porque cuando la versión de los hechos no era la que esperaba el Ciudadano Ilustre, éste sí que luchaba por la Verdad.