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17. BLANCO Y NEGRO

Ha muerto a los 87 años de edad el fotógrafo Leopoldo Pomés. Los obituarios han sido generosos y unánimes. Se va "el fotógrafo de la sensualidad", el "irrepetible". La Vanguardia estalla de gozo nacionalista: "el fotógrafo que erotizó a todo un país" según frase de Manolo, que era fino animando al Barsa. Un país que, por cierto,  una vez erotizado, desaguaba el frenesí con una notable cuantía de burdeles en sana cohabitación con los divanes.
Me llama la atención la benevolencia y la altisonancia con la que los catalanes despiden a sus creadores más tradicionales. Máxime si se trata de alguien que es un depositario de la memoria tan relevante como un fotógrafo profesional. Porque hasta el siglo XXI gran parte de nuestra pasado descansa en los álbumes de fotos familiares ya que todos los acontecimientos que jalonaban la vida social dependían de los fotógrafos: bodas, bautizos, comuniones, etc. Parece que Pomés fue un poco más allá y se atrevió a retratar ciertas poses sensuales desde perspectivas caballeras. También fotografió a Ava Gardner y corrió para contarlo. Con Pomés, muchos novios catalanes pudieron poner en imágenes "su avariciosa voz de enamorados" a lo Corín Tellado. Y ellas, que se iban haciendo mujeres, se convirtieron en el más preclaro objeto del deseo del "homo catalanis" vestidas, ¡de qué iba a ser! de burbujas de cava....Por gentileza de Freixenet. 
La implantación social de Pomés en el imaginario catalán se consolidó cuando Juan Manuel Serrat, ese prodigio de cantante sin voz, le citó en una canción que compuso en 1970 titulada "Conejito de terciopelo" con la que quiso ligarse a la modelo danesa Susan Holmquist, a la sazón Miss Naciones Unidas y que es la mujer que aparece en el coche en la portada de la primera edición de "Últimas tardes con Teresa", de Juan Marsé. "Seré mejor que Pomés", le cantaba el Noi del Pobre Sec a la chica danesa. Para desgracia de Pomés, la foto de la mujer más hermosa que le dio la fama la firmó otro fotógrafo: Oriol Maspons. 
Veo los fastos con que se despide a Pomés y compruebo que su presencia en mi vida ha sido irrelevante. Lo que sé sobre España se lo debo a Pérez Siquier, a García Rodero, a Manuel Ferrol, a Ramón Masats, a Chema Madoz, a Catalá Roca, a Alfonso, a Schommer y a otros cuantos. Mi pasado en blanco y negro reposa en los negativos, excelentes por cierto, de Foto Leonardo que lleva desde 1870 fotografiando la vida en los páramos bañezanos.
Volviendo a Pomés, hay creadores que el localismo sobrevalora y no por ello son menores. Como decía Umbral hay premios plurales: los hay locales, comarcales y regionales. Incluso Premios Carrefour. Creo que es el caso.



16. LA LEY DEL SILENCIO

Semanas preelectorales. El ambiente se tensa y se carga de un plomo pesado, agónico y deprimente. El sistema político español ha heredado grandes vicios del franquismo. Uno de ellos, el usar las instituciones públicas en su favor, por ejemplo como agencias de colocación.  Pero esto no es lo peor. Es más lamentable la impregnación política de la vida cotidiana. Esto no llega a ser "La vida de los otros" pero no por falta de deseo. La " nueva política", "el fin de la casta" no ha dado lugar a ningún cambio. Ha sido peor. Ahora hay más casta y los viejos partidos han reforzado más el control sobre quienes acceden a puestos de responsabilidad. 
La dependencia emocional de los profesionales del sector público con respecto a los partidos políticos es llamativa. Cuando vivir es lo contrario. Vivir es cambiar. Crecer es cambiar de ideas, lo verás... Pero yo veo a gente atemorizada por si alguien se entera ya no de lo que van a votar sino ¡de lo que piensan! Es dramático. 
Yo soy poco gregario. Cada vez soporto menos los grupos, las rondallas y las corales. Pero soy consciente de que a mucha gente se le ha vedado la progresión profesional por no querer ser perros falderos. Otros muchos, también es cierto, se la han frenado ellos mismos por egoístas y vagos. 
Estos meses tengo la sensación de que se está proyectando una versión interminable de La Ley del Silencio, esa joya de Elia Kazan que protagonizó Marlon Brando en 1954. Aún recuerdo aquella frase iniciática  "Aquí en los muelles todos somos sordos y mudos. Aunque estuvieran matándonos no podríamos chivarnos". 
Pero resulta que en una democracia sana lo público es de todos. No es propiedad de ningún político.
Hay que ser valientes. Sujetar a la Libertad por los hombros, suavemente, acariciarle las mejillas y susurrarle como Bogart a Bergman: "Aquí me tienes mirándote, chica". Hay que pensar en grande. ¿Para qué queremos tantos macarras?








15. LLEGA EL ASMA

El domingo corrí la XI Media Maratón de León. La más concurrida y la más dura de todas. 1200 inscritos. Llegamos 1009. O sea, más de 190 abandonos, la menos concurrida en la llegada de todas.
Yo me lo pasé en grande. El día era espléndido. Correr por León es recorrer mi León. Volver a pisar La Candamia, La Palomera, Eras, los alrededores de la Catedral, el Burgo Nuevo y ese final que, gracias a Dios, pica cuesta abajo por La Corredera hasta que desembocas en la Plaza de Toros, sorteando quinquis del Rastro pero sabiendo que la meta del estadio Hispánico ya está a tiro. Sin embargo, fue mi peor carrera. Desde el primer kilómetro me sentí fatal. Aún hacía frío a las 10 de la mañana. Nunca me encontré bien. No encontré la pedalada, que dicen los ciclistas. Y poco a poco me fui quedando atrás. Pero como yo no sé abandonar ni rendirme, me uní a otro farolillo rojo y juntos llegamos al final. Fueron divertidos los últimos kilómetros. Pasábamos por Guzmán y me dice: "¿No me esprintarás ahora, eh?". Y yo, que veía aquella fuente llena de agua, le dije: "solo esprintaría para darme un baño en Guzmán". Estaba tan asfixiado que no podía ni con el alma, esa cosa que Punset dice que tenemos en el cerebro y que se serena cuando ves a los quinquis del Rastro recogiendo los puestos, señal de que la meta está muy cerca. 
Los quinquis son muy graciosos y solidarios con el dolor ajeno. Faltaban casi 8 kilómetros para llegar y había un andoba que parecía Michi Panero sentado en una silla en la Calle Ancha que nos iba diciendo: "¡Venga, campeones¡ ¡Ya está hecho¡ Ahora solo hay que controlar la respiración y llegáis !Control de respiración, respirad bien y llegáis¡". No le faltaba razón aunque su aspecto de haberse metido esa noche todo lo habido y por haber quitaba algo de legitimidad a su discurso. Pero se notaba que había estado en algún Proyecto Hombre o similar porque es donde se trabajan esas estrategias que unen el buen respirar con una vida en calma. 
Acabé como pude. Llegué a casa y no podía ni alentar. Iba a tener razón aquel merchero con aspiraciones de coach. Entre roncus, pitidos y sibilancias no podía respirar. Tuve que tomar Ventolín y todo se solucionó. Volví a ser yo. El oxígeno volvió a mi cerebro que es donde dice Punset que está el alma.
Hoy he consultado con mi neumólogo de cabecera. Haremos la prueba pertinente pero todo apunta a que tengo un asma " a frigore". O sea, desencadenada por el frío. ¡Tantos años sufriendo y sin saberlo¡
Al menos, pensé, es una enfermedad literaria. Muy proustiana. "Prefiero tener crisis y tenerte que no tenerlas y perderte", le escribió Proust a su madre, de quien nunca pudo separarse. La de cosas que aprende uno corriendo.







14. REIR Y LLORAR

La mañana del pasado domingo. Luminosa y clara. En la radio entrevistaban a Sabino Méndez, brillante músico, compositor y escritor. Cada día que pasa Sabino habla y escribe mejor. Ha leído mucho. Con Sabino tengo algo en común. Algo muy importante pero que no viene al cuento. El caso es que esa mañana le tocaba hablar de la amistad. Así, a bocajarro. A Sabino Méndez le preguntaron en Onda Cero por La Amistad. Como si fuera hablar del último libro de Houllebecq. 





Si hay un concepto que ha sufrido cambios con las redes sociales es el de amistad, concluyó Méndez. Con Facebook parece que uno tiene más amigos que nunca cuando puede que esté mas solo que jamás. Pero Sabino no se atrevió a decir si existe la amistad. Si se quedaba con Renard y su misantropía o con Montaigne y su devoción por hablar con La Boetie. Tal vez porque nadie puede desatar ese nudo. Pero, para buenos entendedores, Méndez recomendó una canción de Kiko Veneno: Reír y llorar. Y es que con los demás, en las relaciones personales siempre somos tan escasos, tan miserables.....que solo nos queda... reír o llorar....


13. DE UNA SOLEDAD MUY PARECIDA A LA FELICIDAD

En ese fascinante libro que es El fin del Homo sovieticus (2015), de Svetlana Aleksiévich (Nobel en 2015) hay un monólogo entre la autora y una joven ejecutiva llamada Alisa Z. Son los años noventa. La URSS ha caído y las reformas de Yeltsin han fracasado. Rusia es un caos total. Gente enriquecida hasta el oprobio convive con habitantes de barrios periféricos a quienes llegar al final del día les sigue costando tanto como el poder salía del Kremlin.
Alisa es hija de un matrimonio de intelectuales disidentes, educada con las mejores lecturas. Alisa quiere a sus padres pero le horroriza recordar ese mundo del que ya no pueden escaparse: el mundo del fracaso, del imposible socialismo con rostro humano. Desde los 22 años en que acabó la carrera de Periodismo, Alisa se impuso la tarea de no ser como sus padres y de coserse a todo aquel que estuviera sentado sobre un saco de oro, sin importar raza, edad ni otra condición. Su única meta es el lujo, la comodidad que proporciona el sistema capitalista a quien flota entre dólares o euros



Alisa ha sido feliz pero está sola. Sus relaciones con los hombres han sido complicadas y se ha blindado contra el amor. Se enamoró una vez, locamente, hasta los huesos, perdidamente, de un hombre casado con quien fue feliz pero que se fue cuando supo que Alisa esperaba una hija. Entonces Alisa descubrió la soledad. Y, en un giro casi copernicano a la sentimentalidad contemporánea, descubrió que la soledad era muy parecida a la felicidad. Que la soledad ya no era patrimonio de los pobres, de los tristes o de los desgraciados. Que ya nadie podría escribir como Nietszche aquella frase tan llena de narcisismo, tan impostada: "Nosotros, los solitarios..." o la memez benedettiana de la "soledad tan concurrida...".








Hace dos años que la actriz Patricia Jacas descubrió el monólogo de Alisa y comenzó a memorizarlo palabra a palabra. Un día decidió representarlo para sus amigos en una soirée privada. Y fue un éxito. Desde entonces, un par de fines de semana al mes y en cualquier lugar de España, Patricia Jacas se sube a las tablas de un escenario mínimo y austero para que Alisa Z, la mujer que con su fortaleza hizo de la felicidad una gozada, se encarne en ella. Como en el teatro de Chejov, como ahora hace Annette Bening en La gaviota, sobre el escenario pasan muy pocas cosas. Si acaso, la vida cotidiana, que fluye al ritmo de la ceremonia del té que se prepara en el samovar al fondo de la sala. Pero el interior de Alisa es una tormenta desatada: " ¿Qué es ahora la felicidad? Ahora los solitarios son personas de éxito". "Ahora la soledad se parece mucho a la felicidad", susurra para abrochar el discurso final la actriz Patricia Jacas. Una formidable tarde de teatro. No se la pierdan.








12. HAPPINESS IN THE USA

Escuché la entrevista que hacen tiempo le hizo Manuel Sollo en Biblioteca Pública (RNE) a Manuel Vilas, a propósito de  "América", un gran libro que fuimos conociendo por las crónicas que Vilas publicaba en ABC Cultural mientras vivía en Des Moines, Iowa. 





Hay afirmaciones interesantes pero sobresalen las que hacen referencia al precio de la felicidad en USA. Sostiene Vilas que el antiamericanismo europeo tiene una idea muy errónea de lo que es vivir en Estados Unidos. Para Vilas, "si en algún lugar del mundo la redención del proletariado ha sido posible, ese lugar está en Estados Unidos". Explica Vilas que las cosas que a un hombre le importan para ser feliz, son muy baratas en USA. Son muy baratas las casas, los coches, la gasolina, la comida, las habitaciones de los hoteles, etc..."La felicidad puede ser barata", dice Vilas, atacando el tópico que presupone que a la felicidad solo se accede si tienes unos cuantos millones de dólares y que el capitalismo, mata. Como la familia del segundo derecha. 

11. UN VALS DE ESTOCADAS





El delantero y el defensa han corrido unos cuantos metros forcejeando hombro contra hombro. Alex Gallar, el hombre de blanco, ha sido más rápido y más listo. El agarrón del defensa no ha sido suficiente. La foto de Jesús F Salvadores nos muestra el premio. Ese toque con el interior del delantero, acariciando el balón para que se vaya lejos del alcance del portero que se le viene encima y acabe en las redes de la portería. La vida es eso que decía Gimferrer: "un vals de estocadas". Hasta la bola.