2.MIEDO

by

El Facticio ha estado en París. El Facticio  ha llegado a sentir miedo en muchos momentos del fin de semana. Y eso que la ciudad estaba casi desierta de parisinos aunque esta ausencia la compensaban los hinchas de los diferentes equipos de la Eurocopa. Pero voy al miedo. A ese miedo que te cierra el estómago, que te acelera el corazón, que te activa las glándulas del sudor de forma desmesurada. He sentido miedo en los locales cerrados. Aquellos en los que es posible volver a revivir un bataclán. Sientes una vulnerabilidad extrema aunque los parisinos intentan hacer su vida con total normalidad. Pero ya nada es lo mismo. Antes, encontrar una mesa en Aligre o en el Mercado de los Niños Rojos era una epopeya. Ahora puedes elegir una con más o menos corriente en la espalda y detalles así. El Facticio ha sentido, en fin, el poder de las minorías en el cogote. El poder de bloqueo de la convivencia que ejercen las minorías obre un sistema democrático. Y la debilidad del poder elegido de forma democrática. El poder político es muy endeble y se atemoriza ante la más leve ocupación del espacio público. Aunque habitualmente sean cuatro gatos quienes esté removiendo la cuestión. Y lo mismo hablo de los veganos que de muchos racistas e insolidarios súbditos franceses: ambos contradicen a cada instante las tres palabras más grandes que Francia ha dado a la Historia.